Permite el estudio de la sangre a nivel celular y sus posibles alteraciones que desencadenan en diversas patologías, sirviendo como una herramienta diagnostica de gran importancia en la medicina veterinaria.

A través de equipamiento especializado es posible determinar los componentes de la sangre de forma cuantitativa y emitir la información necesaria de las muestras sanguíneas estudiadas.